No más UVA

Abril 29, 2008

Ya no paseará su tez morena más por los pasillos del Congreso, al menos temporalmente. El hombre cartaginés, que con escala tránsfuga en Benidorm, pasó por Valencia dejando pasiones enfrentadas entre camps y terras míticas, dio el salto a Madrid como guardia y azote del socialismo, y ahora, tras derrotas electorales y en tiempos de catarsis, ha decidido seguir el camino inverso del de su compañero Pizarro. Sí, Eduardo Zaplana deja la politica y “ficha” com delegado en Europa para Telefónica.

¿Quién se sentará al lado del gris Acebes y le dará color? ¿Quién, a partir de ahora, nos enseñará los entresijos y las dobles influencias de los rayos UVA?


Premio para “Medi ambient”

Abril 28, 2008

cabecera del programaLa noticia la comento tarde, muy tarde, porque hasta ayer por la noche, viendo el programa, no me enteré; si hay algo, solo una cosa, que tiene buena nuestra vapuleada RTVV, es su segundo canal, Punt Dos.

Un canal de televisión totalmente comparable a La 2, por contenido, por calidad, por sevicio, y también por índices de audiencia (qué lástima). Y en este canal, Punt Dos, se aloja desde hace poco más de una década un espacio que hace casi tres meses se llevó el Premio Jaime I de Periodismo. “Medi ambient“, engrosó así su lista, que ya supera la decena, de reconocimientos a un trabajo bien hecho en todos los sentidos; por dar servicio y a la vez entretener, por dar a conocer una realidad que nos afecta y además, en este caso, la tenemos cerca, por irse renovando y progresando sin perder su espíritu, y además, todo, mejorando en cada temporada su calidad, su presentación, vamos, lo que se dice su “formato”. Y también por otro aspecto muy importante, que recalcó Sáenz de Buruaga, periodista y presidente del jurado de estos premios, y es que así se reconoce la labor de los medios autonómicos. Que ya está bien de dar siempre palmadas al periodismo central o nacional, que “en provincias” también se necesita (y se hace) buena labor de comunicación.

En realidad, no lo sabemos del todo, pero los valencianos somos muy afortunados de poder seguir contando con este programa decano, aunque sea relegado a las noches de los domingos en la segunda cadena autonómica. Esperemos que nadie que no deba lo toque, y no lo reconviertan en ese engendro en el que han transformado a otro de los decanos y respetados de RTVV, como era “minut a minut” (¡Paco Lloret, te echamos de menos!). Si alguien que está leyendo nunca le ha dedicado unos minutos al espacio medioambiental de Punt Dos, este es el momento, le animo, no le pesará.

Este tipo de programas (parecido a “El escarabajo verde” de La 2, por si entra aquí alguien que no sea de Valencia), son la muestra de que existe un periodismo comprometido, entretenido, rentable y seguido. Casi pondría la mano en el fuego, para afirmar que si a “Medi ambient” y espacios de este estilo lo pasaran a Canal 9, la audiencia se alegraría y lo agradecería con más “share” del que dan “El picú”, “¿Qué apostamos”, o “Gent de Tàrrega”. Esos sí qe molestan de verdad.

De todas formas, y con retraso, enhorabuena a “Medi ambient”. (Y sí…cuando sea mayor, quiero trabajar ahí)


Y ahora, nosotros.

Abril 23, 2008

Ya está, estaba claro que era una cuestión de intereses, un tira y afloja entre cabezonerías varias (y entre unos y otros, la casa sin barrer) y ahora ya lo han conseguido, ya tienen, casi-todos, lo que deseaban, jugadores y ex-entrenador; Tintín fuera del Valencia pero con título y finiquito millonario en el bolsillo, apartados volviendo (lo que hubiera pagado yo por ver lo sucedido ayer y hoy en el vestuario…) y plantilla sin Koeman y volviendo, o eso esperamos, a un sistema más cómodo.

Mientras, el Valencia, 89 años de historia, 40 y pico mil socios y veinte títulos, décimoquinto en Liga y a dos puntos de un descenso cuyo amargo sabor ya probó hace algo más de 20 años. Cojonudo, pero ellos, casi-todos, estarán contentos. Del apartado económico mejor ni hablamos, ¿pá qué amargarnos más?

¿Y ahora? Pues ahora, nosotros, los que poblamos Mestalla. Este domingo, el siguiente y al otro. Ya sabéis, rollo “300″, como en el Vicente Calderón. Aunque yo siempre he sido más de “Braveheart”. Si no lo hacemos nosotros, nadie más lo hará. La plataforma “La otra final” está en marcha desde el mismo domingo por la noche, esa noche en la que el Athletic nos humilló con cinco churros y también nos demostró el señorío de gran parte de su afición.

Ahora, nosotros, porque pase lo que pase, nosotros seremos los que quedemos. Y a dejarse la gargante gritando…y rezando a nuestro Voro particular.


El cobro inesperado

Abril 20, 2008

Durante una semana, media España, decían, iba a ser azulona. Y esperaba que el fútbol le devolviera a Getafe, al favorito, decían, lo que por justicia le debía. Pero olvidaron que el fútbol no siempre hace justicia, y que nunca le debe nada, a nadie.

Se olvidaron también de un chico, este año en el otro bando, que también podía tener sus propias ideas sobre las deudas del balonpié: Alexis Ruano, que militando en las filas del Getafe, el año pasado no jugó, por castigo, la final contra el Sevilla, salió el miércoles por sorpresa en el once valencianista, y le dio con todo. Tal vez pensaba en Schsuter, en aquel castigo y en resarcirse de él, en los que dejó en el pueblo madrileño, en su gente de Málaga, en los 22.000 seguidores que estaban justo detrás de esa portería, en aquellas palabras inoportunas, confirmando que fichaba por el Valencia CF y aquellos pocos fallos en los partidos previos a la final que le llevaron a aquel castigo. O tal vez sólo pensaba en darle con todas sus fuerzas y marcar el segundo.

Con Don Juan Carlos haciendo méritos para colgar boca abajo junto a sus antepasados en Játiva, Alexis demostró el miércoles que Valencia no iba a hacerle caso a la Zarzuela, que en el fútbol, si crees que te deben algo, tienes que ir tú mismo a cobrarlo, que para ganar finales, no basta con caer simpático.


Lasa tres finales (resortes para seguir)

Abril 15, 2008

La tercera final (resortes para seguir)

 
La del agua, en el Bernabéu, fue mi primera final. ¿Era el 95? Creo que en esa temporada comencé a profesar esta religión. Recuerdo que ya la vi en esta, nuestra casa “nueva ” (osti, ahora me doy cuenta de que no lo es tanto). Llevaba una bufanda del Valencia qe un amigo de mi padre me había regalado, atada de la muñeca. Recuerdo que recorrí el pasillo con el puño en alto, como si volara, cuando Mijatovic marcó. En esa ocasión no me abrí la cabeza, ya lo había hecho unos años antes, en la calle de abajo. Poco después jugamos lo que quedaba de partido. Como no ganamos, mi padre es parco en palabras, y no tenía (ni tengo, qué triste) amigos futboleros…me bajé con mi abuela (que en paz descanse y de arriba nos mande fuerzas mañana) a jugar a la brisca con ella y su amiga Julia (que en paz descanse, y de arriba nos mande fuerzas). Aunque a mi siempre me gustaron más el sinquet o el tontico.

La siguiente final fue apoteósica, o al menos así la recuerdo, pero por desgracia, contenida. Echando cuentas, estaría a un més de cumplir los 15. Fui a Mestalla con mi hermana, mi cuñao, y mi concuñao. De esa final recuerdo muchas sensanciones y pocos momentos; que todos estábamos desbordados y confiados, que entré volando, sin tocar el suelo, en Mestalla, arrastrada por la masa. Que mi cuñao tiró por los aires varias veces a mi hermana, y que mi concuñao, en el tercer gol, se envolvió en la señera gigante que aún conservo y mañana sacaré, y se echó a llorar. Sé que recorrimos las calles hasta el coche ondeando y gritando, y que de camino a Cheste tocamos el pito y nos reconocimos en las miradas eufóricas de otros valencianistas como nosotros.

Ya no hubo más finales celebradas. Ya he contado muchas veces cómo fueron las de Champions para mi, y cómo de la frustración de Milán, guardé muchos años una cicatriz en el brazo. De la de UEFA no recuerdo nada. El año del doblete fue extraño para mi valencianismo. Seguí las semifinales contra el Villareal y un par de partidos de Liga mediante Internet, desde Santiago de Chile (ah…Chile, Chile, poh…).
El Corsa vivió la segunda Liga de Benítez, eso sí. Mi hermana y yo no íbamos a quedarnos en casa, viendo como mi padre y mi cuñao disfrutaban viendo retorcerse a los madridistas de las cadenas nacionales. ¡Y un jamón! Hacía apenas dos meses que me había sacado el permiso. Aquella noche de mayo, cercana a mi 20 cumpleaños, fue la primera vez que entré con el coche en Valencia, por la Avenida del Cid, la Plaza España, la calle Bailén, Xàtiva y al parking de la Fnac. Fue un recorrido victorioso, apoteósico y triunfal; un preludio al que horas después realizarían Carboni, el Piojo López, Anglomà, Ranieri, Farinós, MENDIETA, Cañizares, Ilie, Roche, Luís Milla…en el autobus de las glorias. Y que nadie me pregunte cómo pude (estaba acojonada al volante), pero en esas ocasiones, todo funciona solo. Igual que cuando la masa me arrastró hacia dentro de Mestalla.

Ayer tenía decidido no vivir esta final, la de mañana. No ando bien de los nervios, he tenido problemas, y solo me falta más tensión y sufrimiento. Y entre todos mis amigos y familiares sigo sin contar con alguien que realmente pueda sentarse a soñar y hablar  conmigo sobre este sentimiento tan por encima de presidentes destroza  clubs, o entrenadores destroza  plantillas…que es el sentimiento hacia  el Valencia CF. Que es el sentimient de cualquier buen aficionado a su equipo, por encima de toda circunstancia. Pero solo una frase, de una sportinguista que simpatiza con el Valencia y mañana me acompañará, ya veis, me dio el primer empujón. Y el oficio, el siguiente: “tú, Gemma, como muy tarde en la Plaza de Toros a las 20.30, te acreditas cuand vayas a por las entradas, te llevas el móvil, y te llamaremos para que nos cuentes ambiente, celebraciones, miserias, entrevistas a aficionados, te  aceercas a al Ayuntamient…lo que se de esa noche”. Así es, voy a vivir mi primera final como periodista. De una forma velada  y descafeinada, pero voy a hacerlo. La vida te pone resortes en el camino para quee le sigas encontrando sentido y sigas funcionando.

Así que ya está preparado eel cargamento: dos camisetas, tres bufandas, pulsera y pendientes de la suerte, la señera y la bandeera del Valencia. Y cuando acabe el partido, correremos hacia casa de nuestra amiga María, justo al lado, la realmete futbolera y valencianista conmigo, que no podrá acompañarnos por un motivo de salud, y cantaremos debajo dde su casa, y le obligaremos a bajar para que demos una vuelta en el Corsa, y luego iremos a la Plaza del Ayuntamiento, visitaremos Mestalla, nos subiremos al Monumento a la Afición, y yo dispararé la cámara cientos de veces, para inmortalizar este momento; habrá niños con bufandads, mujeres con las camisetas arremangadas, hombres con las carass pintadaas, valencianistas acuáticos, coches tuneados con telas y notas al viento, hileras de masclets y pólvora reventando sin control, cava, cerveza, volando por los aires, parejas besándose, amigos abrazándose, consignas  populares desde gargantas anónimas…

O no, o tal vez radie y fotografíe lágrimas despintando colores de guerra, ilusiones sentadas en los bordes de las ceras, señeras desplegadas, bajo nostálgicas farolass doradas, por mero orgullo valencianista, coches con ventanillas bajadas y sin nadie que quiera reconocerse en el pesar de otros iguales, y motos en retirada. Tal  vez nadie visite Mestalla ni la Plaza de la Afición. Aunque mi pálpito, desde la eliminatoriaa del Betis, me diga que va a  suceder lo primero, quien sabe. Son 90 minutos y la magia  y la pasión del fútbol. De las pocas cosas salvables de esta “religión”. Y a pesar de tantos se hayan conjurado, hablando de vanalidades como la “justicia y los debes del fútbol” (el fútbol nunca es justo ni le debe nada a nadie, de eso bien aprendió el Valencia en París y Milán, que nadie nos ha  devuelto), si se gana, nosotros, la mayoría, seguiremos cantando orgullosos “d’ofrernar grans glòries a Espanya”. Incluso aunque nadie nos oiga, y se quede con el nuevo, los murciélagos seguiremos ahí.

Sea como sea el  oficio me ha salvado este año la ilusión. Voy a  vivir mi primera final de Copa como periodista; es verdad, la vida te pone resortes  en el camino, para que sigas funcionando.

 
“Volveremos a ser la chusma hambrienta y anónima que invadió, ya en 1923, Barcelona, con las mochilas cargadas de pólvora”(…) Somos la tradición, la ley  vieja y el fanatismo”(….) “Sommos los nietos de nuestros  abuelos. SOMOS  EL VALENCIA CF”.
 
(Extracto de “Memoriosos contra simpáticos, de Bar Torino)

Y por fin..¡el euro!

Abril 14, 2008

¡Ocho años después podemos decirlo! ¡Por fin, cuánta espera y ha sido revelado!

Esta vez las agencias de viajes han sido las encargadas de decirlo: ¡bajada de precios! ¡todo a la mitad! ¡Gimme two, gimme two!, se anuncian, sobre todo en cuñas radiofónicas. Y es que con la depreciación del dólar, que últimamente está muy por debajo del euro, (1$=1,50€) los viajes a Estados Unidos se han puesto de moda. Un auténtico chollo, oiga. ¡Ahora es el momento! Gritan todas esas cuñas. ¡Siéntase como los grandes ricos anónimos y váyase de compras a Estados Unidos!

Y es que se ha hecho de rogar, pero por fin el euro ha revelado el verdadero motivo de su existencia. Después de tantos años de redondeos al alza, estafas, dinerito del Monopoly, congelación de salarios, crisis, euribors y equiparación-subida de precios en general… ¡ el destino ya ha tenido a bien desvelarnos para qué narices servía esa insidiosa moneda con pinta de dinero falso en nuestro bolsillo!!

¡Joder, para poder comprarnos unos Levi’s en Estados Unidos!

Ahora sí, gritemos todos (antes de que pase el momento) ¡VIVA EL EURO! ¡GIMME TWO, GIMME TWO!!


mozo!!

Abril 13, 2008

… más cerveza!! Que solo llevo medio litro y no estoy borracha!!

¿Y para qué querrá ésta emborracharse? Pues para olvidar… Ya sé que siempre fue más elegante y estiloso el vino (también más sabroso, que mira que la cerveza, encima te hincha la tripa y se salta la valla de la dieta). Aquí lo importante, ahora, es que llevo medio litro de cerveza, que no estoy borracha, que quisiera, pero no quiero destaparle una botella de vino a mi padre, que ron ya no queda, que el Martini no me gusta y que todas las demás cervezas que quedan están caducadas. 

¿Y qué querrá olvidar? ¿Para qué querrá emborracharse ésta?

Pues porque hoy he visto a mi equipo inevitablemente al borde del abismo y con un pie ya en él. Porque hacía mucho que no lloraba en Mestalla, y la última vez fue de alegría.

¿Y cuándo dejará esta tía pesada de hablar de fútbol? Pues mañana, o pasado, yo qué sé… pronto, seguro.

Pero, ¡por favor! Koeman, Soler, Wollstein, iros ya!