No lugares

Agosto 28, 2008

Hace casi dos años, esperando en el aeropuerto de Paris-Orly el avión que nos devolviera a Valencia, Altea me habló de un concepto en el que yo no había caído, pero que ya era pan de cada día para muchos: los “no-lugares”. Una sala de espera de aeropuerto, por ejemplo, sería un no-lugar: dará lo mismo que estés en Nueva York, Sri Lanka o Marraquech: no te enterarás porque será una sala de espera anodina más. Igualmente podrían servir lugares como el McDonald’s, los grandes centros comerciales, las salas de espera de hospitales y clínicas, o las oficinas llenas de cubículos cerrados y ocupados por pequeñas abejas obreras. No encontrarás diferencia entre uno y otro, nada te hará sentir en un lugar concreto, nada te hará sentir algo especial ni ser consciente de dónde te encuentras.

Bien podría ser una forma de alienación social más, pero eso es demasiado profundo, y tampoco acabo de decidir si opino tan dramáticamente o no. Lo que me interesa es que desde esa revelación de mi compañera de viajes, me he fijado y he ido cayendo en la cuenta de que vivimos muchísimo más en no-lugares de lo que pensamos. A esta reflexión ayudó también otra compañera de viajes, Lourdes, cuando el marzo pasado caminábamos de noche por El Arenal, Mallorca,    y nos dábamos cuenta de que, a pesar del inmenso encanto de la isla, esta zona era exactamente igual que las zonas turísticas de Cullera, Gandía, La Manga del Mar Menor, Benidorm, Benicassim, Marbella, Torremolinos… daría lo mismo estar en una localidad u otra, veríamos lo mismo. Entonces, ¿existen algunos sitios que sean no-lugares?

Después vine a Madrid, y en mi primer paseo por el conocido y ricachón Barrio de Salamanca, me percaté de que salvando pequeñas diferencias, (tamaño de algunas calles, lujo en ciertos escaparates muy muy exclusivos) era exactamente igual que toda la zona de Jorge Juan, Cirilo Amorós y Poeat Querol de Valencia. 

Calle Jorge Juan de Madrid

Calle Jorge Juan de Madrid

 Las construcciones son de la misma época y el mismo estilo, al igual que la configuración y la distribución de las calles, y como no, el tipo de gente que allí vive, pasea, trabaja y compra en exactamente las mismas tiendas (Etro, Sephora, Paquita Ors, Gastón y Daniela, Adolfo Domínguez, Musgo, Farrutx, Kabak, Purificación García, Hungaro, Kabak, y colándose entre los exclusivos, Cortefiel, Zara Home y Coronel Tapiocca..,vamos, que solo faltaba que aparecieran por allí la Galería Jorge Juan y Soler paseando hacia su domicilio).

 

Al final, como además paseaba con Obrint Pas en el mp3, me encontré desorientada y metida en un bucle de no-lugares que me dejó paralizada durante segundos. Ya no sabía si acababa de salir de la calle Serrano para buscar Hermosilla o acababa de dejar Colón o Reino de Valencia para colarme por Cirilo Amorós o Ruzafa.  

Calle Jorge Juan, de Valencia. ¿Alguna diferencia notable?

Calle Jorge Juan, de Valencia. ¿Alguna diferencia notable?

 ¿Somos conscientes de la homogeneización en la que residimos? ¿Es esta proliferación de no-lugares buena, mala, inocua, o un hecho totalmente normal en el que no caemos porque en realidad nos acomoda en la rutina y todos estamos medio necesitados de ella para sobrevivir y no sentirnos continuamente extraños?

Yo creo que, aunque asusta, eso sí, su proliferación y los efectos que tienen sobre las personas, los no-lugares son elementos completamente normales, instalados en nuestro ideario y nuestra memoria genética. Necesarios, como ya he comentado, para la supervivencia, y fruto tal vez de esos rasgos que a todos los seres humanos nos unen. A los no-lugares los convierten en lugares singulares los pequeños (o grandes) detalles: el Barrio de Salamanca tiene cerca el Retiro, la zona de Poeta Querol de Valencia tiene el Mercado de Colón. Y así sucesivamente, con sus pequeñas historias, la luz diferente de cada ciudad, las formas de pasear las calles y de llenar las terrazas que tiene cada habitante o cada visitante, la forma de limpiar o conservar todos esos lugares, los modelos de coches que por ella circulan, los precios de los menús expuestos en las aceras, la abundancia de distintos tipos de cervecerías o cafeterías…y los ojos con los que cada uno escudriña ( o no) cada rincón, cada cartel, cada escaparate, cada paso de cebra, cada maceta… son los que dan vida y personalidad a los cada vez más abundantes no-lugares.


Lamento para resignarse (buena música)

Agosto 27, 2008

Quedan dos días para que esta “aventura” laboral termine para mi. La resignación ha ocupado el hueco dejado por otros sentimientos, ya no vale la pena ni respirar ni resoplar como hasta ayer mismo lo hacía. No quiero hacerme más mala sangre, ni supurar más rabia ni frustración, que tal vez todo haya influido para la mala salud que he padecido durante estos dos meses y que me han hecho ganarme a pulso el ser la “pupas” de los becarios (y yo que pensaba que eso solo era para los colchoneros). 

Así que he decidido aprovechar estos momentos, antes de espabilarme del todo y ponerme a estudiar: hace mucho tiempo, una amiga venezolana me recomendó un grupo de música latinoamericano, Enanitos verdes. Y la semana pasada, rebuscando por Youtube, me encontré con que el tema “Lamento boliviano”, que muchos hemos bailado, y otros habrán simplemente escuchado, en boca de Dani Mata, es en realidad una versión ligera, muy ligera, del compuesto por los Enanitos. Ahí va el vídeo del tema auténtico.

¿Por qué lo pongo? Es una muestra de la buena música y el buen rock que se sigue haciendo desde latinoamérica. Con sus toques de originalidad y casticidad, pero con el sello que enseguida te hace reconocerlos (sí, es un grupo argentino, solo hay que oírlos unos segundos). Y el videoclip, una delicia. Qué lástima que en España no sigamos apostando por videos tan trabajados y narrativos como los que de vez en cuando nos llegan desde el continente hermano, y hayamos decidido lanzarnos a por lo fácil, rentable, vacío e insulso.


Sin más base, no habrá más medallas

Agosto 26, 2008

Ayer llegaron los medallistas españoles que quedaban en Pekín. Bastante gente les esperaba en el aeropuerto de Barajas para recibirlos como a héroes, lo que me parece estupendo, que para eso la mayoría ha estado trabajando en el anonimato, comparado con otras estrellas, para colgarse una chapa en el cuello.

Lo que no deja de sorprenderme es la oficiosa “decepción” que ha provocado el puesto obtenido en el medallero. En varios medios de comunicación se habla muy alegremente de “fracaso”, “decepción”, “malos resultados”, “hundimiento”… para referirse ¡¡al segundo mejor resultado de España en la historia de los Juegos Olímpicos!! 18 medallas, muchas de ellas totalmente inesperadas (y una de oro arrebatada en los despachos) no parecen suficientes para quienes se acuerdan de Barcelona y los 22 metales cada cuatro años. Es decir, que solo tienen memoria para los grandes eventos y las grandes figuras del momento. Cómo vamos siquiera a acercarnos a las cifras de China o Estados Unidos.

Para empezar, China ha sido la anfitriona, ¿todavía hay quién piensa que en el 92 habríamos logrado tantas medallas de no haber sido organizadores? Para continuar, y aunque parezca una tontería, tienen muchos, muchísmos más habitantes, y por tanto más potencia y probabilidades que nosotros, país de medianías por excelencia.

Y para rematar, no sé cómo estarán las cosas por estas dos naciones, ni por otras que hayan quedado por encima de nosotros en el medallero, pero sin más deporte base, no habrá más medallas. Si en toda España (y si hablamos de la Comunidad Valenciana ya ni te cuento) no se apuesta más fuerte no ya por los deportes minoritarios, sino solamente por las bases de los deportes que más audiencia y afición reúnen, si no se invierte más en instalaciones dignas y apropiadas (recordemos la decisión y las declaraciones del nadador Wildeboer, muy ilustrativas y clarificadoras), se apoya a equipos pequeños capaces de dar grandes alegrías y se impulsa desde abajo valores como la constancia y el esfuerzo, sencillamente conseguir más medallas será un milagro.

Que una sociedad como la española, cada vez con el trasero más gordo, cada vez más enganchada a los deportes que nos ofrecen la Wii o la X-Box, cada vez más pasiva y pasota, y que unos medios deportivos como los que por desgracia campan a sus anchas por nuestro panorama, se atrevan a criticar, en lugar de alabar, las 18 medallas que con tanto esfuerzo y tan pocos apoyos han conseguido nuestros deportistas, más todos los diplomas obtenidos (ojo, que eso significa estar entre los 10 mejores del mundo), es de vergüenza.

Si tan mal nos parece, prediquemos con el ejemplo.


Las otras 5 razones

Agosto 25, 2008
Y encima va el suizo Alonso y se retira nada más empezar…

Al final sí hubo vida laboral más allá de De Juana,( “nos vamos hasta el cementerio de La Almudena. Unidad móvil, Gemma Jordán, buenas tardes”, ¿a que queda bien?). Así que el viernes no pude colgar aquí la otra mitad de las 10 razones para decir NO a la F-1 en Valencia.

Saliendo de la emisora a las nueve de la noche y llegando a Cheste con el coche a las dos de la madrugada, de nuevo de fin de semana por la terreta, apenas he tenido tiempo para ponerme delante del ordenador y hacer algo más que no fuera pelearme con el Audacity y los cortes de ese casi imposible reportaje sobre Córdoba Ecuestre.

Así que, aunque sea con algo de retraso, y a toro pasado, aquí van las otras cinco razones. Al fin y al cabo parece que el Gran Premio “Europa” seguirá celebrándose unos cuantos años más por el cap i casal, por tanto, todo esto sigue interesando.                                                                                                               6.- MEDIO AMBIENTE: La realización del circuito urbano siendo la Comunidad Valenciana uno de los territorios de Europa que más se aleja del cumplimiento del Protocolo de Kyoto y de los Acuerdos de la UE, y siendo València una de las ciudades de l’Sido que sufre una mayor contaminación atmosférica procedente del tráfico privado, evidencia la total insensibilidad medioambiental tanto del Ayuntamiento como de la Generalitat.                                                                                                                                                   7.- CONTAMINACIÓN ACÚSTICA: València, una de las ciudades con mayor nivel de contaminación acústica de Europa, destaca por la permisividad con las que debían ser situaciones excepcionales, pero que, por su repetición y frecuencia, dejan de serlo. También en este caso los bólidos que superan los 120 decibelios se convertirán en compañía habitual en repetidas y varias ocasiones a lo largo del año                                                                                                                                                                8.- CULTURA URBANA Y EDUCACIÓN: La realización del circuito urbano es una apología de la velocidad y un desprecio a la cultura no solo urbana, sino también humana a comienzos del siglo XXI, cuando los políticos y técnicos más sensatos de Europa y todo el mundo están fomentando la sostenibilidad de las ciudades, potenciando el transporte público, limitando el uso del vehículo privado, y defendiendo el espacio público. Las actividades del circuito urbano suponen un retroceso educativo hacia la conducción agresiva y la violencia vial al atar en el imaginario ciudadano, sobre todo de los jóvenes, ciudad y velocidad. Esta ilógica asociación de ideas está en el origen de las carreras illegales y del “terrorismo suicida” vial que se produce en las calles de diferentes ciudades.                                                                 9.- PARTICIPACIÓN CIUDADANA: Frente a como las autoridades locales y autonómicas han gestionado el circuito urbano (sumisa ante las exigencias de los patrones del millonario negocio de la F1 y sorda ante de las reivindicaciones de los ciudadanos y la constitucional solicitud de información), el presente Manifiesto reivindica la participación ciudadana a favor de la democracia y el respeto a l’otro.                                      10.- CUMPLIMIENTO DE LA LEGALIDAD: El decreto del 8 de febrero por el cual el Consejo regula la Fórmula 1,constituye todo un sido de excepción ambiental, vulnerando un total de 8 leyes distintas. Nunca antes en la historia de la democracia española se habían reducido un conjunto tan numeroso de garantías jurídicas del Estado de Derecho con esta brevedad.

Y encima va el suizo Alonso y se retira nada más empezar...


Agosto 21, 2008

Sin sumergirme en la vorágine que en redacción ha provocado el trágico accidente del vuelo de Spainair en Barajas, porque para mi no hay vida laboral más allá de De Juana, me traslado con un día de antelación hasta Valencia, donde este fin de semana se celebra la prueba “Europa” de Fórmula 1.

Por la zona de la meseta, como podréis imaginar, conocen poco del asunto. Ni dinero público perdido, ni molestias ni perjuicios a los vecinos, ni endeudamiento de la Generalitat, ni falsas cifras de ventas de entradas, ni disconformismo de los turistas y visitantes, ni nada de nada. Con contar lo mismo que las fuentes oficiales y poner el anuncio de “Todos con Alonso” (narices, yo no. Que pague impuestos igual que hacemos el resto de mortales, becarios incluidos), se conforman. Así que en estos dos días que quedan antes de que el circo llegue de nuevo a mi ciudad, voy a colgar aquí todo lo que encuentre interesante y relevante de la otra cara de la Fórmula 1 en el cap i casal.

Hace un par de semanas encontré en uno de los blogs que componen la valencianosfera (lo siento, no recuerdo cuál era) una lista de 10 razones de peso para decir NO a las pruebas de Fórmula 1 en el circuito urbano de Valencia. Aquí dejo, hoy, las 5 primeras:

1.- INFRAESTRUCTURA: En la Comunidad Valenciana hay un circuito, de reciente construcción, para competiciones de coches y motos, Ricardo Tormo, en Cheste, que podría adecuarse y mejorarse para tener un escenario permanente y de primer orden para la F1 .                                                                                2.- COSTES SOCIALES : La inversión de dinero público en un negocio privado como la F1 es una decisión de las Administraciones Valencianas que no responde a las prioridades sociales de los barrios de la ciudad; en especial a los más próximos al circuito, menos vistosas pero más importantes para la mayoría de la población.                                                                                                                                                     3.- SEGURIDAD: Los riesgos de la F1 para pilotos, técnicos, público y todo el entorno se multiplican cuando las competiciones se realizan con trazados sobre tramas urbanas y se incluyen infraestructuras provisionales                                                                                                                                                4.- URBANISMO: El circuito urbano responde a superados modelos de movilidad urbana (sustentados en el uso intensivo del coche privado), ignora el PGOU, afecta zonas habitadas y áreas verdes de la ciudad (el lecho del río Túria) y es incompatible con el desarrollo equilibrado y sostenible del frente marítimo.                                                                                                                                                           5.- MOVILIDAD: El trazado, el montaje y desmontaje de instalaciones (durante semanas o meses) y la propia realización del acontecimiento ocasionan serios problemas en los accesos al Puerto y a los Poblados Marítimos, implicando graves trastornos de movilidad para los habitantes de la zona y para todos los ciudadanos de València.

Y una serie de reflexiones y enlaces interesantes en el blo de Testigo Accidental.


Tengo un drenaje…

Agosto 19, 2008

… Y no sé si contaros dónde. Aunque bien mirado, la mayoría de quienes leeis esto asiduamente ya conoceis con mucho detalle la historia. Sea como sea, el jueves me lo quitan, si es que antes no ha saltado por sí mismo.

 Pues sí, el jueves pasado a mediodía me operaron. Mi primera vez, el primer ingreso en urgencias, miércoles de madrugada, la primera sedación general (no podían ponerme anestesia pinchada, porque como soy una pupas, no tengo plaquetas suficientes), la primera noche en observación, el primer estrés. Avisa al trabajo, avisa a tus padres y tranquilízalos, porque están a 350km, anula los planes de fin de semana…menos mal que conté en todo momento con el apoyo y la preocupación de la que oficialmente es mi compañera de piso. Son momentos en los que te das cuenta de lo cogido con alfileres que está todo, de lo vulnerables que somos y también de lo importantes que son ciertas personas. Y de cuanto les quieres y cuánto te quieren.

De la operación tampoco voy a hablar mucho más, de momento. Porque además la afección de la que me operaron fue la cosa más simple y ridícula del mundo, pero también la más aparatosa, incómoda y en cierta forma humillante. Imaginaros cuando entrego a mi jefe en la COPE el informe médico, que yo todavía no había leído, y cuando salgo de la emisora para marcharme a reposar a la terreta le doy un vistazo y me encuentro con que él se ha encontrado con esto: “HISTORIA ACTUAL: paciente mujer de 24 años que ingresa en Urgencias con fiebre alta y dolor anal con supuraciones purulentas”…. Pues eso. Ah, ahora ya sabréis donde llevo el drenaje…y creedme, no ha sido por nada sexual ni escatológico…Creo que estoy pisando muchos de los posibles escalones de la humillación existentes.

Así que más de una semana después vuelvo a la carga en el blog. Y seis días después a la radio. Se cortó la trayectoria justo cuando había empezado a saborear, al fin, las mieles de entrar en directo.  Apurando las menos de dos semanas que me quedan de prácticas en la calle Alfonso XI. Si tengo que confesaros algo, no tengo ganas de que terminen, aunque los motivos sean más sentimentales que laborales.

Y mientras llegan y llegan inmigrantes a nuestras costas, yo aquí sigo, esperando señales de vida de Eloy Velasco y de De Juana…


Descubrimientos

Agosto 11, 2008

Mientras continuo descontando los días del calendario y esperando que llegue la tierra prometida (juas, juas), viendo a los demás saborear las mieles de ser escuchado, me dedico a planear fines de semana, a mirar al fondo del precipicio ( hoy estoy al borde) y a elaborar reportajes con la incógnita de si algún día serán o no emitidos. En ese contexto, este viernes, como ya comenté, me bajé para tierras cordobesas, ciudad que oficialmente ya ha desempatado a Granada y se ha convertido en lugar de Andalucía que más veces he visitado.

Ahórrense la pregunta y el comentario, sí, hacía calor. Como en toda España, que para eso también es verano, digo. Y sí, pude soportarlo sin que se me quedaran las suelas de los zapatos pegadas al asfalto. Aprovechando la visita, me acerqué a disfrutar del espectáculo “Pasión y duende del caballo andaluz”, que forma parte de una serie de festivales y jornadas que se montan en Córdoba para las noches de verano, “Noches de embrujo de Córdoba”, y me dediqué a hacer algo de trabajo de campo para uno de esos reportaje-incógnita, además claro de beber “Vargas” e hincharme a salmorejo. La referencia es más que nada para recomendarles que visiten la ciudad incluso en estas fechas; no seamos comodones, que para las horas de canígula, los españoles inventamos la siesta y las cañitas. Y si se pasan durante lo que queda de agosto, no duden en gastarse los 10-15€ que vale la entrada para el espectáculo ecuestre, situado entre los Jardines del Alcázar y las Caballerizas Reales, y disfruten del arte que encierra. No esperen, quédense tranquilos, estereotipos, costumbres cañís ni gitaneo resultón. El número está bien diseñado y montado por gente que sabe y que se apasiona, es ameno, no muy largo, y en muchos momentos, emocionante.

Si el tema ecuestre no les interesa, tienen a su disposición más de una veintena de festivales, muestras, giras, exposiciones y espectáculos a los que asistir, desde teatro en los patios cordobeses, a cine al aire libre, pasando por poesía, música contemporánea, mercadillos o jornadas arqueológicas.

Me encantaría poder colgar fotografías propias, pero una nueva desgracia ha ocurrido: he perdido la tarjeta de la cámara. Gracias a lo divino y lo humano, había descargado las penúltimas instantáneas.

En fin, se ha hecho la hora de comer. Y me doy cuenta de que me he dejado el tenedor en casa. ¿Qué hacer? Trabajar en el centro del centro tiene un handicap, y es que no hay supermercados, ni chinos, ni tiendas de todo a un euro. Ni cafetería radiofónica donde robarlo, como en el CEU. A saber cómo me las ingenio. Mientras dilucido este y otros menesteres necesarios para la supervivencia, dejo aquí un enlace de un blog “vigilante” con el urbanismo valenciano muy interesante, que he conocido vía “testigo accidental“. Ya me decís algo. Buenas tardes y buena siesta.