Si quiero dos, no voy a comprar cuatro

Noviembre 26, 2008

mediacart2nti_468x567…y mucho menos ocho: es increíble como nos manipulan a los consumidores, hasta convertirnos en consumistas – sí, hay diferencia entre los dos términos-, que dejan que otros piensen por ellos a la hora de comprar. El ejemplo más claro y cercano, al menos para mi, lo tenemos en Mercadona; esa cadena de supermercados que durante unos años parecía marcar un absurdo punto de civilización de la población en la que abría. Al principio vendía más barato que los demás, o eso decían, tenía una buena carnicería en la que todavía una manos te cortaban la carne que tú querías al momento, productos que en otros supers no encontrabas, la marca blanca era relativamente buena y barata…hasta ahí todo correcto.

Luego llegó el desmadre, la orgía de productos ya envasados y colocados en estanterías marcándote incluso el orden en el que tenías que comprarlo. Y ya hasta la carnicerá y la charcutería acabaron en unos de esos pasillos de refigerados. Desde hace pocos meses, la bollería también te la tienes que comprar de dos en dos.

Da igual que solo te apetezca una torta de pisto o una napolitana, ellos solovejas5b15do te la venderán de dos en dos o de tres en tres, y nosotros pasaremos por caja como bovinos. Bueno, no; el bovino, al menos el que no se ceba artificialmente, es más listo que nosotros. Come hasta que queda saciado de lo que necesita, ni más ni menos. Pero la tontera que nos han colado mientras pasábamos por esas cajas de super e hipermercado, nos ha llevado a hacer nuestra su estúpida lógica y repetir sin pensar: bueno, si en lugar de dos lonchas de carne me obligan a comprar seis, pues lo congelo y ya lo tengo.

Pues mira, no. Se trata de mi santo albedrío y mi capacidad de decisión, esa que hemos perdido a golpe de tarjeta de crédito. Si yo necesito dos cortadas de pechuga de pollo, voy y compro dos pechugas de pollo, porque es lo que me hace falta, lo que me apetece y lo que a mi, que soy el cliente, me da la gana comprar. Y si mañana vuelvo a necesitarlas, pues vuelvo a comprar. Pero no me tiro dos semanas comiendo a base de pechuga de pollo (des)congelada porque los señores de estas tiendas se han dado cuenta de que si me llevo la carne (y cualquier otro producto) en la cantidad y calidad que ellos decidan, me podrán cobrar más. Sobre todo por el sobre coste que suponen esas bandejitas tan incómodas, contaminantes y absurda que, como decían hace unas semanas en ‘Julia en la onda”, con dos de ellas, o no te cabe nada más en la nevera, o no te cabe nada más en el cubo de basura.

Basura, de eso, de serrín, sí que han llenado nuestra capacidad de elección, que ya hasta quieren decirme qué tengo que comer durante cuánto tiempo. Pues mi libre albedrío me dice que tururú, y que viva la carnicería de mi pueblo.


Seis sonrisas (y una más)

Noviembre 23, 2008

Recojo el guante lanzado por Juls y sigo con la cadena de “Seis cosas que te hacen sentir bien”. Los motivos nubespor los que lo hago son dos: el primero que él me lo ha pedido y poco me cuesta complacerle, y el segundo, que me he dado cuenta de que eso acaba siendo una cadena de buen rollo que nos hace reflexionar, sonreír y hacernos sentir bien por momentos.

Así que, después de una importante criba (la cantidad de cosas que se han quedao sin entrar, mereciéndolo) y dejando claro que no están en orden de importancia, ahí van mis seis “cosas” que me aportan instantes de felicidad tan pequeños como saciantes:

- Que mi sobrino me reconozca, me pida cosas, me entienda cuando le hablo y me responda, que me pida jugar con él o leerle alguno de los cuentos que he escrito exclusivamente para regalárselos. Es decir, cualquier momento de complicidad e interactividad con Lucas Margós Jordán.

- Girar la cara y ver que a mi lado está mi pareja. En cualquier lugar, en cualquier situación. Y todo lo que eso implica, con todo lo que ella significa. Más momentos de complicidad y también de intimidad. Un lujo

- Cantar un gol. Y después de dos experiencias fuera, especifico que cantarlo en Mestalla. Sobre todo en “esos” partidos. Sin palabras.

- Madrugar (sí, madrugar) y ver que tengo todo el día por delante para exprimir, y que estoy llena de intenciones y energías para exprimirlo. Ese ratito de después de salir a correr, en el que ya estoy duchada y estoy con mi desayuno delante de las noticias matinales, más que feliz, me hace sentir como una persona que está cumpliendo y va a cumplir con lo que de ella se espera.

- Que en el cielo haya nubes y otros fenómenos meteorológicos dignos de fotografiar. Una afición que me está creciendo y en la que espero perfeccionar.

- Aquí iba a poner que las ideas fluyan y queden bien plasmadas. Pero lo cierto es que anoche descubrí un momento feliz que no esperaba, de fiesta con la cuadrilla: ¡bailar el Saturday Night! dirididaridararam…be my baby…tu tu tu tututum….Y si cuando cierran el pub, te vas al monte a gritar (algún día os explicaré eso) y resulta que tus amigas ven pasar emocionadas una estrella fugaz…¿qué mejor?

Lanzo así el guante a Altea “Paraules d’ahir” y ya de paso, por si lo lee, y porque tiene un blog por el que vale la pena pasarse, a “Raza becaria”. A ver si lo siguen y acabamos haciendo una lista que acabe haciéndonos sentir bien a todos.

latinoamerica* La “Una más” que reza el título, es otra que me hace feliz pero que dejo aparte por la importancia que tiene para mi, que la tiene mucha: en Ràdio l’Om, que son muy buenas personas, han decidido tenerme de niña mimada una horita a la semana y dejarme que me cuele en la emisora junto a María Badenes para lanzar a las ondas un programa tan indefinido, como cargado de ilusión y de pasión. “Morocha”, desde el cual intentaremos acercarnos a la música, la literatura y la cultura latinoamericana en general, siempre de manera “fresqueta” (razonable premisa de J.Gómez y con buen rollo y respeto. Empezamos mañana, lunes, a las 21 horas. Los que estéis por el rodal de Picassent, podeis oirlo en la 106.9 fm (yo la pillo hasta Torrente). Los que ya estéis más lejos, podréis oirnos a través de la web, www.radiolom.com , si no entendeis valenciano, no os apureis, basta con pinchar en “emissió online” o ” escoltan’s online”. Si nos escuchais, gracias y a disfrutarlo, nosotras lo damos todo.


Mierda, lo han conseguido

Noviembre 20, 2008

armadedistracionmasivaYo tenía esperanzas de que no fuera así, de que aún quedara un resquicio, una posibilidad, pero no, lo han conseguido. Aquello que era totalmente incomestible, nos lo han hecho ver como digerible, y al final, santo dios, como apetecible y hasta digestivo. Esta tarde, en los pasillos de mi facultad, la tele-basura era defendida por más personas que atacada. Cuando yo llego de trabajar todo el día – decían – me apetece distraerme. ¿Qué hago si no?.

Pues no sé, así a bote pronto se me ocurren decenas de buenas posibilidades: leer, oír la radio, limpiar, cocinar, pasear, depilarse, ir al cine, echar un polvo, salir a correr, quedar con los amigos, navegar por webs interesantes, echarle un ojo a un periódico o una revista, dormir, escribirle una carta o un mail a alguien… Pero no, preferimos que nos traten como a seres descerebrados y tragarnos platos en realidad infumables, que hemos acabado convirtiendo en nuestro bicarbonato, nuestro almax particular. Y así, “desconectamos” de la realidad con maravillas de la imaginación humana como “Lalola”, “Yo soy Bea” (al menos “Betty la fea fue original en su momento, y la versión yanqui tiene su gracia en su punto hortera), “Mujeres, hombres y viceversa”, y como no, la enésima edición del edredoning, “Gran Hermano”.

Claro que sí, viva la evasión. A mi me indignan, me insultan, me entristecen y me aburren por partes iguales esos programas. Y no creo en absoluto que contribuyan en nada, ni siquiera en entretener, no de esa forma tan descerebrada y alienada. Pero da igual.

Y digo da igual, porque ya son mayoría. ¿Recuerdan aquella serie de la que les hablé con tanto entusiasmo, “Guante blanco”? La han retirado por poca audiencia. Después de solo tres capítulos, y en una cadena pública como es TVE. Y después aún somos tan capullos, como para quejarnos de que en España no se hace producto televisivo bueno. Y “Herederos”, ese culebrón ramplón y excesivo hasta la sobredosis, ahí, aguantando todos los martes. Lo dicho, mierda, lo han conseguido. A fuerza de meternos mierda, a todas horas y por todos los sentidos, hemos acabado cogiéndole el gustillo. Hemos acabado pidiéndola como carroñeros hambrientos. Y ahora ya sí tienen la excusa perfecta, ahora sí que nos dan lo que queremos.

Pues comamos mierda, sí, sigamos comiéndola. Que de lo que se come se cría.


Regional Cheste-Madrid

Noviembre 17, 2008

Calma total en los molinos del parque eólico. Con la sensación del explorador de terrenos nuevos, siento reventar las piedras contra los bajos del tren regional, como si lo hicieran contra las suelas de mis propias zapatillas. No en vano, es la primera vez que tomo este tren para un trayecto tan largo.

Pero está claro, por allá por donde miro, que ni el convoy ni yo somos los primeros en pasar por aquí; me lo dice ese pastor de cara surcada y arremangado a pesar del frío, que espanta a sus ovejas lejos de las vías; me lo dice el joven fotógrafo con capucha negra que apunta, acuclillado y silencioso a un cachorro de gato tumbado al sol del andén deshabitado; me lo dicen ese grupo de casas blancas y abandonadas que en fila india y con patios llenos de hierbajos se extienden a lo largo del riachuelo. Mientras que el tren parece ir a descarrilar en cualquier momento, barranco abajo, o contra las vastas llanuras manchegas.

Es en estos lugares y en estos momentos cuando el hombre se encuentra, no solo con la naturaleza, sino consigo mismo en su más primitiva genuidad. “La ciudad envilece al hombre”. Lo he dicho una docena de veces en el último año, y no dejo de pensarlo. No pienso sentar cátedra, solo es una opinión personal, tan válida como todas las demás.

Estación de Yémeda-Cardenete. Foto de Carlos Pons, en flickr.com

Estación de Yémeda-Cardenete. Foto de Carlos Pons, en flickr.com

 

 

Mucha gente se larga a la gran ciudad para inspirarse y escribir; yo no he podido hacerlo casi nunca, constreñida por el asfalto sin fin y sintiendo pavor de esas enormes fincas de casas sin balcones. “Fincas”, “fincas” en Valencia, edificios para el resto de españoles. Al fin y al cabo, esa gran ciudad lo tiene todo. Pero yo no necesito todo, yo necesito lo que necesito, y casualmente, muchas de esas necesidades, no las posee la gran ciudad a la que me dirijo. A la que me dirijo por un solo motivo, por una sola necesidad; la más poderosa, la que mueve montañas y cambia masas de gente de sitio. Bueno, una vez has cubierto el techo y el hambre.

Pero la imaginación y las musas de muchas personas necesitan lugares parcos, casi inexistentes, duros, silenciosos e interminables por donde desparramarse y existir. Si no, no funcionan, no cabalgan las ideas. Y ahora que tengo esos lugares corriendo inquietos por las ventanillas de este regional, ocurre lo que llevaba mucho tiempo, tal vez años, sin ocurrir.

Entre la curiosidad por la libertad que regala el anonimato de la gran urbe, y la pesadilla de acabar encarcelada en una de esas fincas-avisperos en las que ni siquiera puedes colocar una maceta que te distinga de los demás, porque no tienes bacón donde hacerlo; entre la complacencia de la infinidad de ofertas y el miedo a la añoranza por un horizonte sin fin de verdad, bajo el que sentirse parte de la tierra que nos parió, transcurre eso que, ya nos advirtieron, va pasando mientras nosotros hacemos planes.

Móviles sin cobertura, en el bolsillo de quien decide dejarse llevar como un mero acto de respirar. Y el continuo sentimiento de explorador en pos de tierras por descubrir, aunque me contradigan, allí las tierras aradas por las gradas de un tractor, allá el pueblo deshilachado y escalonado en las faldas de la loma, el camino aún de tierra que lo une a su cementerio o el burro con manta al lomo cruzando un arroyo casi seco. Todo eso de la España, de la vida que aún existe, y que olvidamos, porque hemos dejado de mirar por la ventanilla.


Ver y no ver

Noviembre 14, 2008

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Esa imagen que ven a la izquierda pertenece a una plataforma que se ha montado para boicotear a Telecinco por la “interesante” entrevista a Julián Muñoz, ya saben, ex alcalde corruptísimo de Marbella y ex (o eso parece) de Isabe Pantoja. Les animo a unirse a ella, a ver si de una vez nos hacemos oír contra la telebasura.

Si la entrevista fuera a darse en la televisión pública pondría todavía más el grito en el cielo, pero es en una privada que al fin y al cabo no juega tanto con nuestro dinero. Eso sí, el slogan de “los 350.000€ que se los gasten en las 12 causas que tanto predican” es tan bueno como cargado de razón. Así que ya está bien de dejarnos tratar como idiotas.  Por cierto, en lo que no acabo estar de acuerdo es en la carta que, desde esa web, se pide firmar para enviar a los anunciantes que se publiciten durante la entrevista, financiándola así, a esa entrevista, y a toda la telebazofia que Telecinco está emitiendo. Si me pareció mal que lo hiciera aquel colectivo que se vio ofendido por el programa de La Sexta, “Salvados por…la iglesia” y consiguió, como si de un lobby se tratara, que marcas como Telecinco o Heinken retiraran sus anuncios durante los programas de El Follonero, decía, que si mal me pareció por entonces, mal me parece ahora. Aunque para mi, y para muchos, no sean comparables los casos, sigue sin parecerme correcto. Al fin y al cabo, “Salvados” se sigue emitiendo. Y “El tomate” en cuanto perdió audiencia, desapareció. Así que si queremos evitar la emisión de algún programa, ya sabemos.

Por otro lado, sí ver, sobre todo ahora que pintan calvas en la economía, el videoblog “Sin accesorios“. Y toda la web de Negopolis en general. Para muestra, un botón (magnífico botón): “Parecido razonable del día: el G-20 y una Capea.”  Perfecto, nadie podría describirlo mejor.

Ale, les dejo, que mañana temprano vuelve a esperarme un tren. ¡Salud!


Y la conspiranoia se hizo realidad

Noviembre 13, 2008

guerramundos1No sé si habrán oído hablar del Club Bilderberg; a grandes rasgos, una asociación de políticos, militares, realeza, empresariosy dueños de medios de comunicación que una vez al año se reúnen, desde 1957, para ver “qué hacen con nosotros”. La verdad es que todas estas historias de conspiraciones y manos negras siempre me han llamado la atención, porque no a pies juntillas, pero creo (porque la realidad me hace creer) en la existencia de organizaciones así, que medio deciden por nosotros a escala global y local, pero todo muy suavecito y con vaselina, para que no nos demos cuenta, aborregados como nos tienen.

Yo conocí el Bilderberg de pasada, hace unos meses, en mi becaría en Ràdio l’Om. Poco después, en un ejercicio de curiosidad internetera y junto a mi compañera, a la que también le gustan estas cosas, visitamos algunas webs, más o menos “conspiranoicas” en las que se podían leer desde verdaderas barbaridades, hasta afirmaciones y datos que, como mínimo, te hacían dudar. 

164085315_12291e8a2f_m1Finalmente, hace dos semanas, en una especie de “arrasamiento” que llevé a cabo en dos de las “Casas del Libro” de Madrid – ya hablaré de los libros que compré, que seguro todos dan de sí-, mi compañera encontró “La verdadera historia del Club Bilderberg”, de Daniel Estulin, conocido y reconocido investigador especializado por seguir durante años este oscuro tema. Bueno, y también controvertido y defenestrado por muchos, como casi todos.

Pues bien, después de una introducción un tanto soporífera, por la cantidad de nombres, cargos y datos que da, llega, por fin, en la página 59, a lo que más interesa (junto a quienes lo componen). Y es aquí donde poco a poco los ojos del lector, si sabe observar y relacionar, se van quedando como platos y un montón de neuronas se conectan y comienzan a hacer que te acojones. Me refiero al capítulo “Los objetivos del Club Bilderberg”. Me gustaría que se desprendieran de prejuicios y los leyeran con atención, porque aunque algunos suenan bastante descabellados y novelescos, hay otros que perfectamente se puede decir que ya se están cumpliendo. A estos objetivos, que ya son palpables tanto como proceso como en resultados, los he subrayado en negrita. Atentos, por favor. Y comenten, comenten. Ahí van:

- Un solo gobierno plenatario con un único mercado globalizado, con un solo ejército (¿cascos azules?) y una única moneda regulada por un Banco Mundial. (¿comenzamos aquí con el euro?) 

- Una Iglesia Universal que canalizará a la gente hacia los deseos del Nuevo Orden Mundial. El resto de religiones será destruida.

- Unos servicios internacionales que destruirán cualquier identidad nacional a través de la subversión desde el interior. Sólo se permitirá que florezcan los valores universales. (los de la globalización?).

- En el nuevo orden mundial no habrá clase media, solo sirvientes y gobernantes

-Una sociedad postindustrial de crecimiento cero (anda, no les suena esto, si ven la situación económica actual), que acabará con la industrialización y la producción de energía eléctrica nuclear. Las industrias estaunidenses y canadienses que queden, serán exportadas a países pobres como Bolivia o Perú, Ecuador, Nicaragua… en los que existe mano de obra barata. Se hará realidad entonces uno de los principales objetivos del Tratado de Libre Comercio de AMérica del Norte.

- El crecimiento cero es necesario para destruir los vestigios de prosperidad y dividir la sociedad en propietarios y esclavos. Cuando hay prosperidad, hay progreso, lo que hace mucho más difícil la represión.

- Crisis artificiales para mantener a la gente en un continuo estado de desequilibrio mental, fisico y emocional. Confundirán y desmoralizarán a la población para evitar que decida su propio destino, hasta el extremo que la gente tendrá demasiadas posibilidades de elección, lo que dará lugar a una apatía a escala masiva”(algo parecido a lo que ya nos ocurre con la saturación de información y enlaces que se nos ofrece en internet).

- Un férreo control sobre la educación con el fin de destruirla. Una de las razones de la existencia de la UE es el control de la educación para aborregar a la gente. Aunque nos resulte increíble, estos esfuerzos ya están dando”buenos frutos”. La juvetud de hoy ignora por completo la historia, las libertades individuales y el significado mismo del concepto de libertad. Para los globalizadores es mucho más fácil luchar contra unos oponentes sin principios. (Aquí tenemos la LOGSE, no hace falta comentar mucho más…ya sabemos lo que es).

-Una ONU más poderosa que se convierta finalmente en un Gobierno Mundial. (anda la ONU, y parecía tonta cuando la compramos), Una de las medidas que conducirán a ello es la creación del impuesto directo sobre el “ciudadano mundial”.

- Una Corte Internacional de Justicia con un solo sistema legal. (a que también les suena..?)

- Un estado del bienestar socialista donde se recompensará a los esclavos y se exterminará a los inconformistas. (Esto lo incluyo porque, aunque suene muy muy paranoico, me llama la atención que, según este analista, un determinado tipo de socialismo, el fabianista, sea el que guía todas las intenciones y acciones del Club Bilderberg).

Me he dejado en el tintero bastantes más objetivos, nombres, actuaciones y datos. Pero lean, reflexionen, duden todo lo que quieran, y comenten, no son acojonantes (por no decir aterradoras) las coincidencias de algunas situaciones actuales (educación, economía, globalización total…) con esos objetivos que al parecer esa sociedad de magnates pretende imponernos.

Yo seguiré leyendo e “investigando”, y si resuelvo que algo vale la pena, les haré partícipes a través de “Todo a cien”. Porque, realmente, ‘es para hacérnolo mirar”.

Es como si la rebelión de las masas de Ortega y Gasset se hubiera dado una siniestra vuelta sobre sí misma, si apenas percatarse del asunto….Miedo, da miedo.


A más de uno le hace falta crecer, pero de verdad.

Noviembre 10, 2008

Seré breve:

Punto 1: llamar “coliseo” o “coliseum” a un campo donde caben 16.000 espectadores y que ni siquiera se llena un domingo a las nueve de la noche, es de tener mucha moral, o un concepto muy peculiar del significado de ciertas palabras.

Punto 2: a Soldado ayer le pasó lo que le pasa a todo el Getafe CF en general, que es muy pollito todavía y sin embargo está muy crecidito, más de la cuenta. Tal vez también al niño Soldado durante el año que se pasó rascándose la tripa en el Real Madrid se le olvidó que es eso de jugar en un equipo “humilde” y ayer pensó que a lo mejor en lugar de a él le expulsarían a Marchena. Crece y espabila, chavalín, que por muy bien que caigais y muy a favor que tengais a la prensa “nacional” no dejas de jugar en un club que tiene exactamente la misma edad que tú, 23 años.

Punto 3: ayer los aficionados del Valencia estábamos enjaulados y rodeados por la Policía Nacional y Local. Y sin acomodadores que nos dijeran donde estaba nuestro asiento. Pero bueno, resultó que a los…¿cien? si llegábamos que habíamos animando a los chés, se nos acabó escuchando más que a los doce o trece mil restantes que pululaban por el Alfonso Pérez. Comiendo pipas, fumando puros y protestando. Vamos, que no sé, tanto que presumen de afición, en la final de Copa fueron los últimos en llegar y los primeros en irse, y ayer igual. Además provocando y buscando camorra cuando pasaban caminando por el fondo visitante. ¿La respuesta? Muy sencilla, bastaba con señalar al marcador.

Punto 4: aprovechando que estaba allí, hoy he visto los deportes en Telemadrid. Se podrán imaginar, hasta sanción para Marchena pedían. Y por lo que he leído y oído en el resto de medios ha sido más o menos igual. Por muy exagerado que fuera el sevillano, una agresión en fútbol y más con el juego parado, es expulsión. Más de uno debería aprenderse las reglas del deporte que comenta, o incluso que juega. Y aplicar el criterio a todos por igual, ¿o es que nadie dice nada del piscinazo de Higuaín? A Villa no se le perdona y al merengue sí? Menudo ejemplo, dicen, para los niños, el de Marchena. Pues eso digo yo, menudo ejemplo, atacando al agredido, en lugar de condenar al agresor.