Limosna, por provocación

Julio 31, 2009

A Petra Ríos la mejor mendicidad le parecía la del músico, el malabarista o el poeta bajo demanda, que además le recordaba a los escribidores de las plazas de armas de las ciudades latinoamericanas. Por eso a ellos era a los únicos a los que de vez en cuando daba limosna.

Además, a Petra Ríos le molaba la provocación y siempre le había gustado la música popular iberoamericana. Así que cuando aquellos dos inmigrantes con pinta de andinos se subieron al tren en Atocha y empezaron a cantar, guitarra, amplificador y micro en ristre, una canción semi-folclórica, con tintes contestatarios, Petra Ríos metió enseguida la mano en el monedero y rebuscó unos centimitos.

Pero al lado de Petra Ríos viajaban tres representantes de esa raza que empieza a abundar ya no solo en los barrios bajos de las ciudades, sino en cualquier lado de España; gafas garrulas y enormes, ropa mal combinada, pelo cortado a cepillo o repeinado con la plancha, bisutería de fulgurante oro falso, y para rematar el asunto, un par de bolsas del Real Madrid en la mano. En fin, estos conocidos como chonis & cía. que todavía no se han dado cuenta que combinar los distintos estilos de la casticidad hispana da dolorosos resultados para los ojos y el buen gusto de las personas con dos dedos de frente. Y como no podía ser de otra manera, los delegados en el tren de chonis & cía. miraban a los dos “andinos” con esa repugnante mezcla de odio y superioridad, (mezcla que suele surgir de la ignorancia y la inseguridad).

Así que Petra Ríos decidió provocar y rebelarse a su estúpida manera, y añadió 20 céntimos más a aquella limosna que ya tenía preparada (no era mucho, no, pero es que la economía de Petra Ríos tampoco andaba como para ir repartiendo). Cuando los dos inmigrantes dejaron de cantar aquello de que luchaban por la tierra porque no les quedaba nada más, dejó caer esos centimillos en la funda de la guitarra de uno de ellos, que muy educadamente le deseó que tuviera un buen día, y se bajó del tren en busca de alguna limosna más. Chonis & cía miraron a Petra Ríos y a todos los demás donantes de nuevo con esa repugnante mezcla. Pero Petra Ríos se sintió plena con ese gesto de limosna por provocación. Al fin y al cabo, a Petra Ríos siempre le había parecido que la de ciertos artisitas es la más digna mendicidad, y además, aquellos dos músicos arrancaron una triste sonrisa a otra inmigrante, más mayor, con rasgos más andinos todavía, sentada en el mismo vagón. La misma andina, pura y dura, que Petra Ríos se encontró una fría noche de abril, mirando ausente un espejo de un Museo del Jamón en los barrios bajos de Madrid. Aunque esa historia, Petra Ríos no nos la ha contado ¿verdad?


Monjas guerreras y mujeres músicos

Julio 26, 2009

En este caluroso domingo, de puro día libre, he estado escuchando algunos programas repetidos de Milenio 3; en la segundo hora del programa que re emitieron la madrugada del 25 al 26 de julio han tratado un tema “histórico” muy interesante: mujeres en la historia que se vieron obligadas a pasar por hombre.

Así que, además de informar de que “Moby Dick” se me está atravesando más de la cuenta, dejo aquí el enlace hacia el audio de esa parte del programa repetido. He intentado colga el audio directamente, pero no lo consigo. Por si a alguien le pudiera interesar como a mi. ¡Salud!

http://www.ivoox.com/catalina-erauso-monja-alferez-26_md_104642_1.mp3

o bien

http://ikerjimenez.com/milenio3/index.html


La vergonya des de lluny

Julio 24, 2009

Desde donde estoy ahora mismo, me toca escuchar prácticamente cada hora esta entradilla en los boletos informativos, ” Como la Cadena SER les viene contando, relacionado a la trama Gürtel…” y desde ahí, ¡¡venga lindezas sobre mi tierra! De ahí lo de “La vergonya des de lluny”; todo comenzó cuando, ya en Madrid, tuve que ver como todos los periódicos nacionales abrían portada con la fotografía del circo pro Camps montado cuando el molt honorable acudió a declarar. Me entraron ganas de quitar la rata penada valencianista que cuelga de la ventanilla de mi coche, pero, de nuevo, el amor a unos colores (ya véis, qué chorrada) le pudo a la vergüenza torera.

Ahora le ha llegado el turno de la huida hacia delante a Rita Barberá, que no niega haber recibido favores o regalos a cambio de otros favores y regalos, y que hace el ridículo comparando un bolso de Vuitton regalado por un empresario con dudosos intereses en la Comunitat, con unas latitas de anchoas que un cargo público envía como obsequio típico de su tierra a muchos otros cargos públicos más. (¡Obvio que hace el ridículo, yo preferiría mil veces las anchoas cántabras, no hay comparación!). La alcadesa de Valencia dice que no va a dar explicaciones públicas, que lo que tenga que contar, lo hará solo ante el juez, y al igual que sus compañeros implicados, imputados, llamados a declarar, bajo sospecha… (o cómo narices se le llame a aquel susceptible de haber cometido delito pero que todavía se halla bajo la presunción de inocencia), se queda más ancha que larga. Olvidándose (ella y muchos ciudadanos-votantes) de que es un cargo público, con una responsabilidad y una imagen que clarificar cuantas veces sea necesario.

La vergonya des de lluny llega también al contemplar la actitud de muchos de esos ciudadanos-votantes, que de nuevo se dejan arrastrar por NO-DOs varios y se ofenden más por la forma que por el fondo. Sin llegar a plantearse por qué unos fiscales y unos jueces han decidido abrir una investigación, alzan el grito excusando toda esa trama en otra, según ellos, aún mayor, urdida desde el Madrid socialista para romper la omnipotencia pepera española en general y valenciana en particular. Hablando en plata, no les importa tal vez que sus representantes públicos sean unos corruptos, les fastidia que desde el otro bando se esté aireando todo el asunto. No llegan a plantearse, por ejemplo, que en el resto de España no hablan de nosotros para admirarse por nuestros grandes eventos, sino para recochinearse sobre nuestras grandes miserias. Esto ya no se explica ni con el meninfotisme, ¿a qué nivel de alienación ha llegado la democracia española en general, valenciana en particular?

Y a todas estas, se plantea dentro de la cabeza de quien escribe una duda metafísica y casi sentimental; ¿qué narices tiene el ser humano con su patria chica? ¿Qué extraño hilo tensa y tensa para que muchos meninfots estemos dispuestos a renunciar a un posible futuro (laboral) mejor, a cambio de no movernos, o regresar tarde o temprano, a intentar solucionar la podedumbre que empieza a llegarnos al cuello y arrojar nuestro pequeño haz de luz sobre nuestra tierra, aún a riesgo de ser tachados con los peores insultos y desprecios ideológicos y profesionales que existen? ¿Qué cojones tiene la terreta para azotarnos y que a nosotros, aún así, parezca que nos guste? Para que, aún sintiendo “vergonya des de lluny”, sea más poderoso otro convencimiento?.


Julio 20, 2009

Petra Río había desarrollado un práctico sistema de borrado selectivo de la memoria; su cabeza, más inteligente muchas veces que ella misma, eliminaba los archivos temporales y molestos que lo único que hacían era lastrar el buque por el que Petra Río atravesaba la existencia.

Así pues, Petra Río dejó de regodearse en el recuerdo de aquel beso robado en los Andes o de las promesas incumplidas frente a la tumba de Neruda. De nada servían tampoco los últimos gritos oídos desde un móvil cuyo número no recuerda, y las manos compartidas en el bolsillo de una sudadera una fría y húmeda tarde en Oxford no pasaron a ser más que el infantil inicio de lo que después sería más que una suposición.

La maquinaria descartó también las humillaciones escolares y los primeros complejos, convirtiéndolos es simples avisos de la cruel sinceridad de la infancia. Y a la patria chica que nunca sintió tener, le buscó también pronto sustituto; no podía dejar vacío un hueco tan importante para el disco duro de cualquiera, tampoco de Petra Río. Los regalos despreciados y las oportunidades perdidas, las duras derrotas y el día en el que su bazo y su sangre se declararon la guerra, quedaron también eliminados.

Así pues, este útil sistema selectivo de la memoria de Petra Río, aprendió a sacudir la cabeza y tararear mentalmente una canción cada vez que le inundaba la tristeza. Comenzó a regodearse en los momentos de sueño y sexo regalados, y a sobrecogerse con las playas gaditanas y los atardeceres sobre la sierra de Chiva o en las estribaciones de la Vall de la Gallinera, aquellos sitios donde por momentos, todo parecía estar colocado en su sitio.

Y hablando de colocar, descubrió también el placer de colocar libros y discos en estanterías nuevas; siguiendo con los colocones, Petra Río conoció cómo colocan las asignaturas escoba aprobadas después de horas de callos sangrantes y esfuerzos. Dejó de sentir pánico por la oscuridad o la muerte, (para sentir, solo de momento, acojone) y bregó contra el vértido de las escaleras mecánicas o las de mano. El insomnio, las operaciones y el conflicto bazo-plaquetas consiguió sobrellevarlos con optimismo y entereza, descubriendo una conexión que nunca imaginó con su cuerpo; cuerpo que poco a poco dejaba de ser desordenado y, frente al espejo, mes a mes, iba colocando cada pieza, como en los atardeceres, en el lugar correcto. Los desprecios los cambió por la casi violenta ilusión por la que su sobrino destapaba los regalos, y las humillaciones escolares, por los brazos amigos que le seguían enseñando a bailar en cada fiesta local y por los ojos que le acunaban, brillantes, cada noche.

Así pues, la cabeza de Petra Río poco a poco se iba limpiando e iba mejorando, con este útil sistema de borrado selectivo de la memoria que todos tienen por su supervivencia, y del que para tener noticia, basta con registrar un poco en los archivos de la memoria genética que todos los seres humanos, no solo Petra Río, poseen. Corregirse y mejorarse, limpiar y reutilizar, para poder sobrevivir a la falsa búsqueda de la felicidad.

… y hablando de versiones corregidas y mejoradas, y de aprender a disfruar del camino…aquí una versión no corregida pero sí mejorada, del “Clocks” de Coldplay. Buenavista Social Club es un buen compañero…de camino.


El estreno

Julio 18, 2009

Llámenle afán de protagonismo (que nunca he tenido mucho, la verdad) o llámenle reírse de uno mismo (que de eso sí me gusta practicar). El caso es que en la primera semana ya cometí mi primer…”gazapo” radiofónico, por decirlo de alguna manera. Y es que, aunque en el audio parezca que soy muy consciente de lo que estoy diciendo y lo hago a sabiendas…lo ciero, es que no me di cuenta de la “gracia”, vamos, del jardín en el que me andaba metiendo, hasta que todas las palabras no hubieron salido de mi boca.

Menos mal que Puri Beltrán supo reencauzar el asunto…

http://podcast.sanchez-vega.com/mp3/siamanece_09-07-16.mp3   sobre el punto 01.28.00 empieza el asunto. Pero vamos, oíros todo el programa, que vale la pena.


Humo negro

Julio 17, 2009

* Aviso importante: cualquier relación entre esa humareda que efectivamente los de “si amanece” vimos desde la terraza, y la paralización del trasvase de acciones a Dalport, que se den en este “relato” son mero resultado de mi imaginación. No hay nada de real en el fondo de esto que paso a relatar.

Corrían las 3:45 horas de la madrugada madrileña, la que daba el paso del miércoles 16 al jueves 17 de julio. El equipo de Si amanece en verano, que emitía en apenas 15 minutos estaba en la terraza de la octava planta del Gran Vía 32, lugar desde el que se divisaba prácticamente toda la ciudad. Debatían sobre chorradas y anécdotas personales varias, cuando de repente uno de ellos, el que estaba de cara a la panorámica dijo señalando hacia el frente; “ahí hay un incendio”. Todos dirigieron sus miradas hacia una enorme y negruzca columna de humo que se alzaba, cada vez más espesa, al cielo desde la zona de Azca, ya sabéis, eso que por aquí llaman “el corazón financiero de Madrid”. Torre Picasso, Torres Kio, Torres “pelotazo de Florentino”… y el recuerdo de aquel incencio, con sus sombras misteriosas, del desaparecido Windsor.
Llamaron rápidamente a los compañeros de informativos y se quedaron viendo la columna de humo desaparecer poco a poco. Todos dedujeron que debería ser un cocher ardiendo, o algo por el estilo. Al día siguiente ni una sola referencia, nada en los teletipos de agencias, nada en los boletines locales, nada en las noticias por internet, ni siquiera el video de algún friki armado de móvil que lo enviara a ninguna cadena. Nada. Y como las cosas que no se cuentan…cayó en el olvido, aquella columna de humo, sencillamente, nunca existió.

Eso sí, la madrugada siguiente, los compañeros de otra radio situada a 350km, en una avenida muy cercana a la costa, informaban que el Consejo Superior de Deportes paralizaba la aprobación de la cesión de las acciones de la triple S “valencianí” a la empresa “Invenciones Dalport”, por irregularidades en el pago a la Hacienda de Uruguay, país donde esta extraña empresa, capitaneada por un chaletero de Boadilla del Monte, representada por un embastador y protegida por un águila a la espera de que la coloree un niño, tenía la sede.

Tal vez lo intentaron pero no lo consiguieron, tal vez aquella columna de humo que solo existió por unos minutos, combustionó demasiado lento sus objetivos. Oscuros, como Dalport, oscuros, como la sombra del humo subiendo de Azca al cielo.

Y repito…esto no va en serio.


Lecturas de verano I

Julio 13, 2009

Imagen0078  Una vez más llega el verano, y con él las prácticas, los viajes en tren y metro y los ratos libres (pocos, pero alguno).  Y al igual que el año pasado, llega el momento de leer lo que a cada uno le apetezca. A mi, como a muchos mortales, me gustan las llamadas “lecturas de verano”. Y este año, igual que el pasado, estoy mezclando bastante, la verdad.

Ahora ando liada con un clásico de aventuras, Moby Dick. Pero antes de él llegaron, vía recomendación, dos libros de una autora muy conocida pero solo en un círculo muy reducido; J.M. Redmann. Y es que, ya que he decidido meterme en esto de los “libros de culto”, lo he hecho hasta el fondo. Y además de novela detectivesca, me entregué en las últimas dos semanas a la novela detectivesca lésbica. Ironías, sardonismo, intriga, sexo, alcohol y los pantanos y los barrios bajos de Nueva Orleans, aparecen en las dos primeras novelas protagonizadas por la incorregible Michelle “Micko” Knight. Primero, herencias familiares mezcladas con mafiosos traficantes de droga: “La sombra de la duda”. Vale, el título deja mucho que desear, pero los problemas de un libro que no busca nada transcendental excepto entretener y llenar un hueco todavía muy grande en la literatura, acaban ahí.

La segunda entrega, más delirios sexuales-amorosos, más ironías todavía, y locas y retorcidas venganzas mezcladas con radicales antiabortistas dispuestas a arrasar con lo que sea para ser oídos, incluida la vida de la enamorada de Micko Knight. “Yocasta”, no mejora solamente en el título al primer libro, sino también en el planteamiento de los personajes, sus dudas, sus miserias y sus diálogos.

Y mientras seguimos con Moby Dick, a la espera de que llegue el momento de retomar a Lovecraft y lleguen a las librerías españolas (librerías especializadas en material homosexual, qué le vamos a hacer), las dos últimas entregas de las novelas de J.M Redmann… así, en las fotos de abajo, voy pasando los ratos libres y los fines de semana de verano.

Río Tiemblo, Ávila

Río Tiemblo, Ávila

 

 

Desembocadura del Bullent, Oliva.

Desembocadura del Bullent, Oliva.