“Desde que ha entrado por la puerta del estudio, no hemos dejado de aprender”, fue lo único que me vino a la cabeza cuando me pidieron mi opinión sobre la visita de Manuel Campo Vidal al programa “La octava planta”. Los martes tenemos una sección, “Veteranos y becarios”, en la que nos visita alguna eminencia del periodismo español, se comentan un par de acontecimientos sobre los que trataron en los medios en épocas pasadas, y nos dejan unos minutos para preguntar, curiosear, intercambiar impresiones y de paso aprender, mucho.
Lo que dije sobre Campo Vidal es la pura verdad, pero no desde que entró por la puerta del estudio, sino desde antes, desde que apareció su figura por los pasillos que conducen al estudio 1 de la Cadena SER, donde él, durante años, dirigió y presentó uno de los programas informativos más veteranos y seguidos, “Hora 25″, que hoy todavía se emite, esta vez de mano de Àngels Barceló.
No esperen ninguna reflexión profunda ni ningún comentario mordaz de esto, tan solo quería contarlo, porque mucha gente seguro no lo escuchó, pero da gusto tener la oportunidad de sentarte al lado de “maestros” como Campo Vidal y saber que durante unos minutos está ahí no solo para los oyentes, sino también para ti, para que le saques todo el jugo posible y lo incorpores a tu experiencia. Mucho jugo, de alguien capaz de dirigir un programa que, saliéndose totalmente de horario, tiene que emitir desde la casi total improvisación para informar sobre uno de los hitos de la historia de la geopolítica y el periodismo modernos; la Guerra del Golfo. Los bombardeos y el comunicado que daba comienzo al conflicto comenzaron cuando Hora 25 estaba apunto de terminar a las 00.00 horas; ellos acabaron dándole paso al informativo matinal; así, con un par y con mucho talento y mucha pasión.
La anécdota de la brillante negociación con Fraga para que este participara en un debate (a mi me parece brillante, vamos) también dice mucho a favor no solo de Campo Vidal, sino de periodistas de este género. Así que dada la experiencia, y sabiendo que no solo en el estudio, sino también en esos geniales momentos off the record en los pasillos y el control, antes de comenzar el programa, se puede aprender tanto, o más, uso este blog mío como plataforma de una especie de juramento casi público; que no pienso desaprovechar ni uno solo de esos martes, ni una sola de las oportunidades que este verano en la SER me está brindando.
Si pueden, si leen esto, no se lo pierdan tampoco. Y si quieren oir a Campo Vidal recordar aquellos momentos, pues solo tienen que pinchar aquí encima, y cuando se abra el Windows Player, o bien escuchar el programa entero, o bien escuchar desde el minuto 35.50