A Petra Ríos, como a mi, se le ha terminado la beca. Y se me ha acoplado a mi lado, en el coche, de vuelta de Madrid-Getafe hacia las costas ibéricas, se ve que se viene de viaje.
Por lo poco que he escrito aquí, si alguien lo ha seguido algo, os habréis dado cuenta de que este verano ha sido muy diferente al pasado. No ha habido ni sobredosis de corticoides, ni plaquetas en rebelión, ni quirófanos, ni jefes chungos o pasotas ni disgustos. Más bien todo lo contrario, la beca, a Petra Ríos y a mi, nos pagaba hasta la comida del mediodía. Bien está, a lo tonto a lo tonto, te ahorras una pasta. De todo lo demás que conforma la beca (¿ah, pero hay algo más aparte de dinero y comida? Bueno, sí, sexo y fútbol. Vaaaale, y bastante más) hablaré, imagino, cuando vuelva de vacaciones; por contar, hay mucho. De todas formas, yo sigo insistiendo en que en esa maravillosa web que es la de los podcast de un tal “Sánchez-Vega” están colgados, tanto en “Si amanece” como en “Hora 25″ (esto en agosto) los programas en los que he participado, “Si amanece en verano” y “Octava planta”. Nada como escucharlos, que además estuvieron muy bien, como para conocer entender muchas cosas.
¿Y ahora? Ahora empiezan las clases, hasta que en enero, aprobados mediante, acabe la carrera. Pero antes, unos 10 días de vacaciones no me los quita nadie. NI a mi, ni a Petra Ríos. Y sí, habéis acertado, volvemos a irnos a buscar el calorcito y las aguas del sur de España, que este año el Mediterráneo se nos ha rebotao y se nos ha puesto lluvioso.
¿Os había hablado de cómo Petra Ríos y yo sentimos que las cosas siempre han estado en su lugar en estos lugares, de la conjunción agua, roca, vino blanco fresco, pescadito, caminatas por el campo y ducha en un cámping? Creo que sí…¿Cómo? ¿Que para cuando un viaje a una ciudad europea? Joer…si me he pasado todo el verano en Madrid…
Nos vamos. Os vemos. Nos leeis. Que la vuelta sea todo lo placentera que pueda. Ya volveremos con fotos.