Lluvia de una sola foto

Septiembre 28, 2009

Me empuja Petra Ríos, sabedora de mi aspiración latente a fotógrafa de fenómenos meteorológicos, paisajes, naturaleza y otros motivos postales varios, a dejar por un momento la fotocopia subrayada, abandonar la idea de rellenar la copa de tinto, y en cambio, poner las pilas de la cámara a cargar. Media España está viendo el cielo vaciarse en forma de goterones sobre ella. Golpean esos mismos goterones mi cristal, el techado de mi terraza, las mosquiteras y las persianas de mi estudio, y cuando de verdad arrecia, es ya inevitable. “Saca esa foto que tienes en la cabeza y cuélgala.Ya”. Por primera vez en mucho tiempo, le hago caso a Petra Ríos. (Sí, ya ha vuelto de vacaciones. Dice que para aguantar lluvias, mejor aguantarlas en casa, que yo le doy muy bien de comer). Soy muy inexperta, pero tengo idea y ganas, así que encuadro como buenamente puedo, le doy varias veces al botón, y finalmente saco esto.

Llueve de noche en Cheste

Llueve de noche en Cheste

Y Petra Ríos se da por satisfecha.


Tuiteo (propuestas de otoño)

Septiembre 23, 2009
Anochecer en Isla Cristina, desde el coche (de ahí el efecto "velocidad")

Anochecer en Isla Cristina, desde el coche (de ahí el efecto "velocidad")

Dieciocho días sin escribir. Petra Ríos creo que se quedó perdida en algún punto entre Isla Cristina (Huelva) y Tavira (Portugal) y hace bien. Cuando vuelva, avisaré. Yo regreso de nuevo a la rutina de la forma más completa y esplendorosa que existe; problemas económicos, un huevo de prácticas de la carrera, lluvia tormentosa sin cesar, fútbol cada dos días y beca en Punto Radio, ¡viva la rutina, que junto con las excepciones nos ayuda a sobrevivir!

Cabo de Gata, Almería

Cabo de Gata, Almería

He decidido dejaros por aquí un par de fotos del viaje, supongo que acabaré colgando las cuatro o cinco más significativas y dejando alguna reflexión suelta, como el año pasado con las vacaciones en Cádiz.

Tavira, Portugal. Otra dimensión aquí al lado

Tavira, Portugal. Otra dimensión aquí al lado

Me he propuesto a mi misma, además, no quedarme tan descolgada con respecto a las nuevas tecnologías y la información, así que, aprovechando que me han arreglado la conexión y puesto una bonita y rápida red WIFI, empezaré a investigar aplicaciones y usarlas. Y hablando de todo esto, yo tuiteo. Ya que la semana que viene me iba a tocar hacerlo en clase, me he puesto ya al tema y he abierto una cuenta en Twitter: http://twitter.com/Gemma_nsb  De momento, la temática no la tengo definida, pero no sé por qué, conociéndome, me da que va a reinar el anarquismo más absoluto, como en mi blog, pero de forma más ágil, que siempre es mejor, en estos tiempos que corren. Y para cerrar el regreso, un vídeo que viene bien para tardes como la de hoy y que trae recuerdos de las prácticas en la SER…Vetusta Morla y Saharabbey Road…


El terremoto se toma un descanso

Septiembre 5, 2009

A Petra Ríos, como a mi, se le ha terminado la beca. Y se me ha acoplado a mi lado, en el coche, de vuelta de Madrid-Getafe hacia las costas ibéricas, se ve que se viene de viaje.

Por lo poco que he escrito aquí, si alguien lo ha seguido algo, os habréis dado cuenta de que este verano ha sido muy diferente al pasado. No ha habido ni sobredosis de corticoides, ni plaquetas en rebelión, ni quirófanos, ni jefes chungos o pasotas ni disgustos. Más bien todo lo contrario, la beca, a Petra Ríos y a mi, nos pagaba hasta la comida del mediodía. Bien está, a lo tonto a lo tonto, te ahorras una pasta. De todo lo demás que conforma la beca (¿ah, pero hay algo más aparte de dinero y comida? Bueno, sí, sexo y fútbol. Vaaaale, y bastante más) hablaré, imagino, cuando vuelva de vacaciones; por contar, hay mucho. De todas formas, yo sigo insistiendo en que en esa maravillosa web que es la de los podcast de un tal “Sánchez-Vega” están colgados, tanto en “Si amanece” como en “Hora 25″ (esto en agosto) los programas en los que he participado, “Si amanece en verano” y “Octava planta”. Nada como escucharlos, que además estuvieron muy bien, como para conocer entender muchas cosas.

¿Y ahora? Ahora empiezan las clases, hasta que en enero, aprobados mediante, acabe la carrera. Pero antes, unos 10 días de vacaciones no me los quita nadie. NI a mi, ni a Petra Ríos. Y sí, habéis acertado, volvemos a irnos a buscar el calorcito y las aguas del sur de España, que este año el Mediterráneo se nos ha rebotao y se nos ha puesto lluvioso.

¿Os había hablado de cómo Petra Ríos y yo sentimos que las cosas siempre han estado en su lugar en estos lugares, de la conjunción agua, roca, vino blanco fresco, pescadito, caminatas por el campo y ducha en un cámping? Creo que sí…¿Cómo? ¿Que para cuando un viaje a una ciudad europea? Joer…si me he pasado todo el verano en Madrid…

Nos vamos. Os vemos. Nos leeis. Que la vuelta sea todo lo placentera que pueda. Ya volveremos con fotos.


Empieza el terremoto

Agosto 27, 2009

Petra Ríos se sienta a mi lado en el sofá por la noche; nos hemos quedado solas en el piso y hemos llegado casi a la misma hora de trabajar. No tiene ganas de cenar y apenas acepta dos trozos de la piña en lata que me estoy comiendo. Entonces, después de suspirar y sin que nadie le pregunte, Petra Ríos empieza a contarme:

Petra Ríos tiene miedo. Petra Ríos está nerviosa y algo confusa. Petra Ríos empieza a sentir cómo baila un poco el suelo bajo sus pies y eso le hacer estar un poco insegura. Y además, Petra Ríos se siente defraudada.

Así que me toca rodear cariñosamente a Petra Ríos por el hombro y cambiar la piña troceada por una copa de tinto barato, porque las palmaditas en la espalda ya no sirven cuando alguien está tembloroso como lo está Petra Ríos. Y la jovenzuela provinciana y grandote que comparte algo más que piso y cuerpo conmigo se ríe tontamente y vuelve a suspirar; ya sabía yo que querría seguir con su monólogo.

Tras cinco segundos exactos que son los que Petra Ríos suele requerir para ordenar y nombrar sus pensamientos, Petra Ríos se contradice y explica a sí misma: que también sabe que todo esto es porque se avecinan cambios. Petra Ríos siente que se acerca a un salto importante en su vida, y que aunque se asuste, es un salto deseado. Petra Ríos sabe que los problemas, por desgracia, no son más que una parte habitual de la vida adulta en la que lleva unos meses entrando, pero desde la parte reaccionaria de su cerebro, le llegan mensajes de que está preparado para afrontarlos. De que tal vez por eso llegan ahora esos benditos problemas, porque es su buen momento.

Y Petra Ríos hace el tonto con el vaso de tinto como si fuera un burrito de tequila, y casi rompe la base del recipiente contra la pequeña mesa en la que yo tenía apoyada la exigua y tardía cena. Petra Ríos está también ilusionada y ansiosa de comenzar, así que todavía temblando, pero también sonriente, se queda sentada y dormida a mi lado en el sofá, transparente y liviana cuando acabo tumbada del todo y duermo mis normales cinco horas de sueño. Que también son las de Petra Ríos.


Lectura de verano (interrumpida)

Agosto 11, 2009

1240567308019_f  Pues nada, al lado primera persona de Petra Ríos le entró el despiste que de las dos es tan característico, y el domingo lluvioso y familiar en la playa, se olvidó en el maletero de su padre (es decir, del coche de su padre, no que su padre tenga un maletero, eso sería la leche), una bolsa con muda para el baño y el libro que se estaba leyendo. Y como hasta dentro de dos semanas mínimo, no va a recorrer de nuevo los 320 kilómetros que separan Getafe de su Cheste natal, se ha quedado sin apurar las 20 páginas que le restaban para terminar la primera parte de Moby Dick.

Tengo que decir que estaba podiendo conmigo, que es un clásico, pero que desde luego, yo nunca lo recomendaría como lectura de verano. (Por cierto, señor Melville, con todos los respetos, yo también escribo una obra así de “tocha” si por medio meto tratados enteros de cetología o si repito línea tras línea la descripción de las reflexiones de Ismael, el protragonista). Eso sí, la riqueza de vocabulario es sorprendente y compensa la falta de acción. Me imagino, con lo que he leído, que estas primeras 360 páginas son una introducción a las aventuras que seguramente abundarán en la segunda parte, o eso espero. De todas formas, no me sirve de excusa, yo siempre he pensado que si puedes escribir algo bueno e interesante en 200 páginas, es una pérdida de recursos enrollarte y hacerlo en 400, o más.

Así que de momento la segunda parte de Moby Dick se queda en la estantería y, ante el cansancio físico e intelectual que mi cuerpo empieza a sentir, después de un año tan ajetreado, y aplastada por la bola de fuego que hasta ayer, que le dio por llover, quemaba Madrid, me he entregado de lleno a la literatura ligerita; “La conspiración del templo”, de Peter Harris. Creo que solo con el nombre ya está todo dicho, ¿verdad? Arqueología, conflictos políticos, religión, algo de amorío y aventurilla. Cóctel ideal para un cerebro tan recalentado como el mío. Ya os diré.


Petra Ríos;¿esa quién es?

Agosto 7, 2009

Petra Ríos es bastante parecida a mi. No voy a decir que es mi alter ego, porque eso me parece una soberana chorrada, pero sí es bastante parecida a mi,

Petra Ríos es una gran chica, en concreto mide algo más de 1′70 y le sobran unos cuanto kilos. A esta gran chica le superan las muchedumbres y por eso lleva ya tres veranos estudiando y ejerciendo de becaria en Madrid. Muy lógico, ¿verdad? Está apuntito de licenciarse en esa profesión sin derecho a colegiarse, que es el periodismo y ha decidido sustituir cañas por tintos de verano por el bien de su salud estomacal.

Petra Ríos no es muy diferente a nadie ni muy especial. Pero resulta que le gusta echar un ojo a todo, reflexionar sobre casi todo, y escribir sobre todo después. Así que me ha pedido que le deje un pequeño espacio aquí para largar de vez en cuando.

Esa es Petra Ríos, la que sale de la boca de metro-cercanías en Sol y con su orgullosa lógica pueblerino-provinciana (nada despreciable y totalmente válida) se agobia con el gentío apelotonado entre compradores de oro y albañiles municipales, pero aún así, decide seguir calle Montera arriba, total, “solo se vive una vez”…


Una de maestros

Agosto 1, 2009

“Desde que ha entrado por la puerta del estudio, no hemos dejado de aprender”, fue lo único que me vino a la cabeza cuando me pidieron mi opinión sobre la visita de Manuel Campo Vidal al programa “La octava planta”. Los martes tenemos una sección, “Veteranos y becarios”, en la que nos visita alguna eminencia del periodismo español, se comentan un par de acontecimientos sobre los que trataron en los medios en épocas pasadas, y nos dejan unos minutos para preguntar, curiosear, intercambiar impresiones y de paso aprender, mucho.

Lo que dije sobre Campo Vidal es la pura verdad, pero no desde que entró por la puerta del estudio, sino desde antes, desde que apareció su figura por los pasillos que conducen al estudio 1 de la Cadena SER, donde él, durante años, dirigió y presentó uno de los programas informativos más veteranos y seguidos, “Hora 25″, que hoy todavía se emite, esta vez de mano de Àngels Barceló.

No esperen ninguna reflexión profunda ni ningún comentario mordaz de esto, tan solo quería contarlo, porque mucha gente seguro no lo escuchó, pero da gusto tener la oportunidad de sentarte al lado de “maestros” como Campo Vidal y saber que durante unos minutos está ahí no solo para los oyentes, sino también para ti, para que le saques todo el jugo posible y lo incorpores a tu experiencia. Mucho jugo, de alguien capaz de dirigir un programa que, saliéndose totalmente de horario, tiene que emitir desde la casi total improvisación para informar sobre uno de los hitos de la historia de la geopolítica y el periodismo modernos; la Guerra del Golfo. Los bombardeos y el comunicado que daba comienzo al conflicto comenzaron cuando Hora 25 estaba apunto de terminar a las 00.00 horas; ellos acabaron dándole paso al informativo matinal; así, con un par y con mucho talento y mucha pasión.

La anécdota de la brillante negociación con Fraga para que este participara en un debate (a mi me parece brillante, vamos) también dice mucho a favor no solo de Campo Vidal, sino de periodistas de este género. Así que dada la experiencia, y sabiendo que no solo en el estudio, sino también en esos geniales momentos off the record en los pasillos y el control, antes de comenzar el programa, se puede aprender tanto, o más, uso este blog mío como plataforma de una especie de juramento casi público; que no pienso desaprovechar ni uno solo de esos martes, ni una sola de las oportunidades que este verano en la SER me está brindando.

Si pueden, si leen esto, no se lo pierdan tampoco. Y si quieren oir a Campo Vidal recordar aquellos momentos, pues solo tienen que pinchar aquí encima, y cuando se abra el Windows Player, o bien escuchar el programa entero, o bien escuchar desde el minuto 35.50